Rubén paga millones para no ser detenido por EU

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El terror invade a Rubén Moreira cuando se habla de Estados Unidos, en cualquier conversación. Se preocupa. Cruzar “el charco” es algo que le está vedado porque, desde hace años, sabe que la justicia norteamericana sigue sus huellas, revisa sus inversiones, sus gastos, su exagerado e insultante ritmo de vida forjado al amparo del dinero de Coahuila.

Hay declaraciones de Javier Villarreal Hernández que lo hunden. Son declaraciones con las que el aún preso de la justicia norteamericana intenta lograr su libertad. En éstas señala con índice de fuego a quien fuera su patrón directo, a quien le abrió las puertas de la cueva de Alí Babá, quien le dio las instrucciones precisas para defraudar a los bancos y a la Secretaría de Hacienda mediante un megafraude que, a la fecha, tiene temblando a todos los coahuilenses.

El ex titular del Sistema Tributario de Coahuila, Villarreal Hernández abrió la boca. Denunció a quien tenía que denunciar, sobre todo a ese grupo de allegados al gobernador que fueron los que, con su ambiciones, agregadas a las propias, hoy lo tienen en una celda, olvidado, gastando el dinero que le queda producto del pillaje cometido a las arcas de Coahuila.

¿O ya se olvidó que quien trajo a Villarreal Hernández a Coahuila fue la flamante funcionaria de Rubén Moreira, María Esther Monsiváis? Que fueron ella y Rubén quienes lo colocaron como carga maletas de Roberto Casimiro González, otrora poderoso propietario de cable, hoy reducido a Canal 7, empresa que vive ya en sociedad con algunos de los Moreira? De ahí lo incrustaron en la administración de Humberto Moreira, luego de Jorge Torres López y, hubiera seguido como funcionario de esta administración pero el fraude puesto al descubierto, el que le ordenó realizar el hoy gobernador, lo llevó a la cárcel.

Ahora ese es el terror del mandatario del estado. Ese terror que manifiesta en una conversación sostenida con Armando Luna Canales a quien le pide, le exige, que vaya a Estados Unidos y pague “lo que sea necesario” por su seguridad, su libertad, su tranquilidad.

Una conversación filtrada a redes sociales, a través de la página Columnas de México.com deja en claro lo que sucede. El prepotente gobernador tiembla tan solo de pensar que los gringos ya andan tras sus huesos, que es cuestión de tiempo para que “le echen el guante” y vaya a hacerle compañía a su ex empleado, otro pillo de siete suelas, Javier Villarreal Hernández.

Hoy suplica a Luna Canales para que se traslade al vecino país, se entreviste con quien tenga que hacerlo y pague lo que se tenga que pagar con tal de no padecer, a su salida del poder, la persecución de la policía internacional por crímenes contra los coahuilenses.

Siempre he sostenido que Rubén Moreira fue quien mangoneo la administración de su hermano Humberto, y esta es una prueba más de esa aseveración que algunos consideran temeraria.Rubén sabe que irá a la cárcel. A la de Estados Unidos, a la de España o a cualquiera ubicada en el territorio donde hoy gobierna.

Lo que no se sabe aún es ¿cómo hará el diputado federal Armando Luna Canales para convencer a los gringos que su patrón no tiene la culpa de nada y que con un maletín negro cargado de dólares se pueden borrar las líneas de los expedientes, de las declaraciones en mala hora vertidas en su contra? Con un puñado de dólares pretenden comprar conciencias, borrar pistas… en pocas palabras…  Olvidarse de que existe en este mundo Rubén “El Gordo” Moreira.

De todos es sabido que la justicia norteamericana también, como la de México, o de cualquier otra parte del mundo, tiene precio. Y ese es el precio que pagará el gobernador, claro, no con su dinero, con el dinero que les pertenece a los coahuilenses y que se ha estado llevando en costales bajo el amparo del pago de una MegaDeuda impagable.

Con ese asunto de la deuda, él y sus principales cómplices a los que llama colaboradores, -entre los que se cuentan David Aguillón Rosales, Ismael Ramos Flores, Jesús Mario Ochoa Galindo, José María Fraustro Siller, María Esther Monsiváis, Víctor Zamora y José Vega Bautista-, se ha dedicado a sangrar aún más la economía de los coahuilenses y aún tiene el descaro de hacer una declaración patrimonial en donde goza de una fortuna considerable amasada al amparo de los días grises de burócrata que aun forman parte de sus pesadillas.

Así, en menos de diez años, “el señor gobernador” se ha hecho de un patrimonio familiar que lo hace olvidar aquellos aciagos tiempos de pobreza en los que tenía que compartir una recámara con dos de sus hermanos, en una casa comprada con esfuerzos por su padre, un profesor. (Tal vez esa sea la causa por la que odia a los maestros, pero de ello hablaremos en otra ocasión.)

Para quienes no conocen su declaración patrimonial, que no la de este año, porque es tiempo que aún no la presenta, Rubén Moreira compró, adquirió, o como usted quiera llamarle, seis residencias, dos ranchos, una hacienda y varios terrenos, localizados en distintos municipios de Coahuila: Parras, Viesca, Saltillo, Monclova, Morelos, Piedras Negras.

Por todas partes tiene propiedades y no hablemos del extranjero—Asia para ser exactos–, donde los gringos, como dice él en la conversación filtrada a la opinión pública, ya le siguen los pasos.

¿Cómo no temer la acción de la justicia cuando es tanta la mugre que va dejando a su paso? ¿Cómo no esperar ser un preso importante dentro de algunos meses si su pillaje, el saqueo al que ha mantenido al estado es tan desaseado y descarado que hasta el paletero de la esquina se da cuenta de todo esto?

En fin, hoy el gobernador Moreira vive sus últimos meses de gloria, preocupado, gastando dinero de Coahuila para comprar su tranquilidad y libertad, para que el “intermediario” Luna Canales –enlace entre Humberto y Rubén Moreira, a quienes dice servir y a quienes traiciona a diario—“negocie”, al precio que sea, los borrones a las declaraciones vertidas en contra del mandatario por personajes oscuros, simples ladrones, diría la población, de la historia reciente de Coahuila.

No cabe duda. A toda capillita, le llega su santo.

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