“Mis hijos no son corruptos” AMLO a declaración de Loret de Mola

Andrés López Beltrán es el hijo del presidente López Obrador más metido en los asuntos del gobierno.

Es interlocutor, es operador, es puente de su papá con diversos sectores. Se codea con políticos y empresarios. Es una figura de primera importancia en la administración federal actual, y sus tentáculos se detectan en distintas áreas del obradorato.

Como cualquiera, Andy —así le dicen— tiene amigos de toda la vida, con los que se va de fiesta, de vacaciones, organiza comidas, se toma fotos y comparte pasatiempos. La diferencia es que los amigos de Andy se han vuelto privilegiados contratistas del gobierno de su papá, el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Ese es el negocio estelar de los amigos de Andy. El presidente AMLO dijo que canceló la obra porque estaba llena de actos de corrupción. El desmantelamiento de lo que se llevaba construido de esa terminal aérea y su sustitución por el llamado Parque Ecológico Lago de Texcoco tiene unos claros beneficiarios: los amigos de Andy.

En un reportaje de Montserrat Peralta, Julio Astorga, Isabella González y Mario Gutiérrez Vega, la existencia de una red de varias empresas de las que son socios y directivos los amigos de Andrés López Beltrán. El hijo del Presidente de México es el articulador de esos intereses.

Con un sistema diseñado cuidadosamente desde adentro, han “competido” por contratos públicos y se han escondido en esquemas de subcontratación. Las empresas con las que han simulado competencia comparten dueños, socios, administradores y hasta dirección. Figuran Alejandro Castro Jiménez Labora, a quien apodan El Muerto, sus primos Santiago y Diego Jiménez Labora Prieto, Carlos Buentello, y hasta de filón la hija del secretario de Agricultura, Tania Villalobos.

Román Meyer, secretario de Sedatu, está metido hasta el fondo en este entramado. Ha operado, ha incidido, ha negociado personalmente en favor del grupo. Es parte toral de este organigrama. La red de amigos de Andy ha participado también en cuando menos 5 obras millonarias de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano, incluyendo el edificio del nuevo Archivo Agrario. Ni más ni menos.

Son los que dijeron ser diferentes, los que prometieron que nunca más se harían negocios al amparo del poder público, que ya se había acabado la corrupción —pañuelo blanco—, y que el tráfico de influencias y el México de los privilegios estaba desaparecido.

Saciamorbos

Para la libreta de direcciones. Veracruz 69, en la colonia Condesa de la Ciudad de México. Propiedad del clan. Sede de tres de las empresas. Famoso centro de operaciones donde se organizan eventos y fiestas en las que coinciden los amigos de Andy, el hijo del presidente, y el secretario de Sedatu… los nuevos ricos de la 4T.

Loret de Mola señaló que los amigos del hijo del Presidente “se han vuelto privilegiados contratistas del gobierno de su papá (…) de entrada, se quedaron con un jugoso negocio por la cancelación del aeropuerto de Texcoco”.

Loret de Mola señaló la existencia de una red de varias empresas de las que son socios y directivos los amigos de Andrés López Beltrán, quien “es el articulador de esos intereses”.

En su espacio de Latinus, Carlos Loret de Mola lanzó un reto al presidente López Obrador: “Reitero mi solicitud para hacerle una entrevista al presidente López Obrador. Una entrevista como se hacen las entrevistas entre un periodista y un presidente, uno a uno”.

“Está invitado aquí al estudio o yo voy a su oficina, el día que quiera, a la hora que quiera”, precisó Loret.

Luego que se difundiera que un grupo de empresas de amigos de su hijo Andrés López Beltrán ha obtenido contratos del Gobierno federal por más de 100 millones de pesos, el Presidente Andrés Manuel López afirmó que su familia no es corrupta y pidió hacer la cuenta porque “no es nada”.

“(Los contratos) deben de existir, pero mis hijos no tienen que nada que ver, mis hijos no son corruptos. Nada que ver con Loret de Mola que se ha dedicado a hacer un periodismo mercenario con fines de lucro.

“Hagan la cuenta, vean el reportaje, no es nada, es desesperación, es calumnia. (No hay conflicto de interés), nada, absolutamente, no hay ningún problema. Que porque el primo del amigo, de la hermana, que es amiga de Andrés. ¿Y? Nada. Véanlo ustedes mismos, hagan el análisis del reportaje”, comentó López Obrador en conferencia.

De acuerdo con un reporte del portal Latinus, difundido por Carlos Loret, se trata de tres compañías que han conseguido distintos contratos públicos en el Gobierno federal con un monto estimado en 100 millones de pesos.

Una es AZ Gerencia de Proyectos; otra, es Organismo Promotor Logístico, y la última es VEA Arquitectos. Las tres registran la misma dirección -Veracruz 69 en la Condesa, en la CDMX-, y tienen otras cuatro subempresas.

Con esas firmas se relaciona a Alejandro Castro Jiménez Labora, Santiago Jiménez Labora Prieto, primo del primero, y Diego Jiménez Labora Prieto, hermano de Santiago, todos ellos amigos de Andrés López. Su cercanía se documenta con fotografías de las cuentas de redes sociales de los aludidos en las que aparecen reunidos en eventos y fiestas.

Las empresas han ganado contratos de dependencias como Conagua y Sedatu.

Esta mañana, en Palacio Nacional, el titular del Ejecutivo federal señaló que el periodismo ejercido por Loret de Mola es “mercenario” y lo invitó a presentar pruebas de corrupción de su hijo Andrés López ante la Fiscalía.

“Loret saca un reportaje de que mis hijos están haciendo negocios, cosa que es rotundamente falso, que es parte del periodismo -si se puede llamar así- que él ejerce porque ya es un mercenario que pertenece al hampa del periodismo; no pasa nada porque no es cierto.

“Este -está demostrado- es especialista en montajes y si tiene pruebas de corrupción que vaya a la Fiscalía, pero no. Es la consigna de que la calumnia cuando no mancha tizna, pero no hay ningún problema”, mencionó.

López Obrador contó que ha pedido a sus hijos “aguantar” y no caer en provocaciones ante el “acoso” por parte de la prensa. 

“Ayer fueron a la casa donde vive José Ramón a esperarlo ahí, es un acoso, pero tampoco… Yo le digo a mis hijos: aguanten, no caigan en ninguna provocación. Eso no se debe de hacer de Loret de Mola o de Claudio X. González o de López Dóriga, no. Esto es debate público, político”, agregó en referencia a otro reportaje publicado ayer por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad sobre su hijo mayor José Ramón López Beltrán.

El Universal, El Norte
Compartir