¿Qué hay detrás de las salidas de Lala, Bachoco, Bio Pappel de la Bolsa?

La BMV se enfrenta a procesos de desliste de varias empresas, como Bio Pappel, Lala, Fortaleza Materiales, IEnova y más recientemente Bachoco.

Hace 4 años, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) registró la última Oferta Pública Inicial (OPI); sin embargo, desde el año pasado se enfrentó a procesos de desliste o salida de varias empresas, como Bio Pappel, Lala, Fortaleza Materiales, Elementia Materiales, IEnova, Pochteca, General Seguros y más recientemente Bachoco, ¿qué hay detrás de esto?

Analistas consultados por Forbes México explican que este fenómeno se debe a la subvaluación de sus acciones en el mercado bursátil debido a factores que van desde expectativas de crecimiento limitado, el bajo nivel de inversionistas que hay en el país e incluso por ser compañías muy familiares que “no son tan públicas”.

De acuerdo con Carlos González, director de Análisis de Monex, cuando las expectativas de crecimiento son altas esto se refleja en el precio de la acción, por ejemplo, el caso de Tesla, cuya expectativa de sus títulos no son para este año, ni para el siguiente, sino para los próximos 10 o 15 años.

“En el caso nuestro mercado, la expectativa de crecimiento pues tampoco es muy alta si lo vemos desde el punto de vista del crecimiento económico que hemos tenido en los últimos años; hasta hace 3 años era traemos en promedio un crecimiento del 2.5% y en los últimos 3 año ha sido prácticamente nulo y se espera que en toda esta administración sea nulo”, afirma.

Para el especialista, en el caso de las empresas que tienen operaciones en Estados Unidos o en otra parte del mundo, su crecimiento estimado viene más por la parte externa que por la parte local, ya que el nacional está más limitado, lo que provoca que sus valuaciones en términos del mercado en general estén limitadas.

Carlos González considera que otro tema que genera esta subvaluación de las empresas en el mercado bursátil mexicanos es que no ha crecido el número de inversionistas, ya que si bien jugadores como GBM han hecho un trabajo interesante, aun hace falta un mayor número y también un ticket promedio más alto.

“A excepción de las afores, no vemos esos grandes esos inversionistas o medianos que estén en el mercado local, porque justamente pues tienen la capacidad de ver otras alternativas, incluyendo empresas del SIC o en otros mercados, también incluso, por cierta incertidumbre respecto a nuestro país”, explica.

El analista de Monex también cree que la salida de esta empresas de la bolsa tiene que ver en que es la forma más fácil para darle valor a sus accionistas, ya que existen solo algunas alternativas: bajar deuda, pagar dividendos, hacer mayores inversiones o recomprar acciones.

A su vez, el analista bursátil de CIBanco Benjamín Álvarez Juárez opina que para muchas empresas el tema de estar listado en bolsa representaba, particularmente en México, un tema de estatus más que el acceso a financiamiento, ya sea levantamiento capital o de deuda; sin embargo, en este momento puede representar un reto mayor tener sus operaciones en la bolsa y mantenerse activas.

En este sentido, expone que las empresas mexicanas tienden a ser muy familiares, entonces muchas veces no quieren quedar en manos flotantes o en manos del libre mercado una posición grande de su capital, por lo que mantienen el mínimo de float dentro de la capitalización y eso el público inversionista lo castiga, particularmente aplicándole un descuento a las valuaciones.

“Si una empresa como Lala, Bioppel, Bachoco, quieren que sus valuaciones estén en línea con las empresas mexicanas como Bimbo o Gruma, difícilmente lo va a pagar el mercado porque su float es muy pequeño y no están pública como las empresas más grandes”.

La semana pasada, Bachoco anunció su decisión de deslistarse de la Bolsa Mexicana de Valores, con lo que se unió a otras empresas como Bio Pappel, Lala, Fortaleza Materiales, Elementia Materiales, IEnova, Pochteca, General Seguros.

Y es que la compañía avícola de la familia Robinson Bours comunicó al Consejo de Administración el inicio del proceso para celebrar una oferta pública de adquisición voluntaria “por hasta la totalidad de las acciones representativas del capital social de la empresa.

En el caso de Grupo Lala, encabezada por Eduardo Tricio, sus accionistas aprobaron el pasado 13 de diciembre la cancelación de sus títulos en el mercado bursátil, luego de que en agosto iniciara con el proceso.

Mientras, Santander anunció en marzo su intención de compra del 8.3% restante de las acciones de su filial en México y la eventual salida del mercado bursátil, sin embargo,  el 8 de junio dio a conocer que sus planes cambiaron y realizará la oferta, pero sus títulos seguirán en la BMV.

Este diciembre, el director general de Santander México, Héctor Grisi Checa, explicó que si bien la oferta de recompra no contempla la parte del desliste, este proceso es una decisión que tomará su casa matriz.

A su vez, el 28 de septiembre Biopappel recibió la autorización de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para la cancelación de la inscripción en el Registro Nacional de Valores de la totalidad de sus acciones, con lo que dejarían de estar listadas en la Bolsa Mexicana de Valores.

En tanto, el 24 de noviembre, Elementia Materiales informó que el desliste de la emisora fue aprobado en la asamblea extraordinaria de accionistas, alcanzando el 98.78% de las acciones representativas de su capital social.

También ese 24 de noviembre, la asamblea de Fortaleza Materiales dio su visto bueno para la salida de sus títulos de la BMV, con el voto favorable del 98.88% de las acciones representativas de su capital social.

Mientras que el 13 de octubre, la compañía Infraestructura Energética Nova (IEnova) recibió la autorización de la CNBV para la cancelación  de la inscripción  en  el Registro  Nacional  de Valores de sus acciones, por lo que dejaron de cotizar 15 de octubre.

La empresa Pochteca dio conocer el 29 de junio que estaba analizando la posibilidad de llevar a cabo una oferta pública de adquisición de acciones y, en su oportunidad, de cancelar la inscripción de las acciones en el Registro Nacional de Valores y su listado en la BMV.

Mientras que General de Seguros también dio a conocer que el 31 de mayo la CNBV autorizó la cancelación de sus títulos y desliste de la Bolsa.

Forbes México

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