Migrantes se refugian en albergue habilitado, debido a las bajas temperaturas. Torreón

Unos 40 migrantes de nacionalidad venezolana permanecen en uno de los albergues que fue habilitado en el auditorio municipal del municipio de Torreón, Coahuila.

Las bajas temperaturas que se han dejado sentir en la Región Laguna por el frente frío número 11 y primera tormenta invernal, orillaron a estas personas bajar del tren para así protegerse de las inclemencias del tiempo,

Omar Soto es uno de los migrantes, y mencionó que ha sido muy complicado viajar en estas condiciones climáticas.

“El frío, el tren, mucho frío, está berraco, frío muy candela, estamos esperando aquí que baje, para subir (al tren), porque están diciendo que para Juárez está cayendo nieve, entonces ropa, suéter, gracias a Dios ya nos lo dieron, nos dieron cobijas gracias a Dios, conseguir un poquito de plata para luego subir, el frío está muy berraco, muy duro, para nosotros los venezolanos es muy duro porque no hay ninguna parte caliente”.

Los venezolanos refieren que el frío los golpeaba mucho, ya que viajaban en la parte alta del tren, sin embargo, al llegar al municipio de Torreón se detuvieron sin explicación alguna, por lo que aprovecharon y bajaron para buscar un sitio para resguardarse del mal tiempo que azota los diferentes estados del país, narró la joven venezolana Ana Bracho.

“En realidad, el tren quedó varado, no sé qué paso, paró a la 1:00 hora, entonces nosotros logramos bajarnos en la mañana porque el tren ya no iba a seguir avanzando. Nosotros veníamos con bolsas, traíamos cobijas, teníamos como cinco cobijas entre todos y teníamos bolsas, cartones de todo y no aguantábamos el frío. Gracias a Dios, él sabe por qué hace las cosas, paro a la 1:00 hora y nos bajamos en la mañana, empezó a llover y logramos caminar a un pueblo llamado La Flor, en ese pueblo gracias a Dios nos ayudó muchísimo”.

Esta madre venezolana de 25 años de edad viaja con esposo y sus dos pequeños: Aranza y Santiago de tres y cuatro años de edad respectivamente, refiere que el frío los tomo de sorpresa en nuestro país, jamás se imaginó que les iba a tocar no solo lidiar con subirse al tren para viajar hacia la frontera, sino también enfrentarse a la crudeza de las bajas temperaturas.

“Si súper complicada, porque no contábamos que todo este viaje tuviéramos esa temperatura tan baja, sabíamos que había frío, teníamos abrigo, teníamos colchas, pero al empezar la travesía ya de este lado de México para adelante ha sido demasiado el frío. Las mismas personas de acá nos han dicho que es una ola de frío de cuatro días y que no se la esperaban, que este año ha hecho más frío”.

Esta joven asegura que, al no tener posibilidades de cruzar la frontera de Ciudad Juárez, optaron por transitar hacía Piedras Negaras, Coahuila, sin embargo, no ha sido fácil, sobre todo porque van acompañados de sus hijos, quienes son los más vulnerables ante las inclemencias del mal tiempo.

“Casi fueron dos días en tren y los niños obviamente por el frío no se me enfermaron a gravedad, porque prácticamente a nosotros fácil nos pudo dar hipotermia, porque estaban todas las cobijas con ellos, las bolsas, todas con ellos para que no les pasara nada, entonces la desesperación le da a uno, nosotros íbamos arriba del tren, porque no tenía vagones y arriba del tren íbamos”.

Viannys Maire Osal es otra venezolana, tiene 31 años de edad, la acompaña su esposo y sus pequeños, un niño de ocho años y un bebé de siete meses. Mencionó que no han enfermado de gravedad, solo presentaron gripas leves que con medicamento que logró obtener por el apoyo de personas externas. Así es como han logrado salir adelante.

“Ha sido muy fuerte, porque no hemos tenido las condiciones necesarias para continuar y nosotros venimos recorriendo la parte de arriba del tren y las temperaturas son muy bajas, nos tocó volvernos a bajar porque no teníamos las condiciones que eran, lo de un abrigo, todo lo que implica ponerse para el frío”, además, compartió que su hijo ha enfermado en el trayecto: “Una gripecita, porque trato de cuidarlo mucho, puedo pasar frío yo, pero mi bebé no”.

Los migrantes aseguran que solo le piden a Dios que les mejore el clima, para transitar por este largo trayecto para poder llegar a Piedras Negras, Coahuila, y así cruzar hacía los Estados Unidos para poder pasar las fiestas navideñas.

Milenio
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