Megadeuda: Negocio de políticos y banqueros

La deuda heredada por la administración de Humberto Moreira Valdés en 2011 a Coahuila se impuso a seis años de abonos y otros instrumentos financieros.

En 2011, cuando Humberto Moreira dejó la administración estatal para buscar la dirigencia nacional del PRI, la deuda de Coahuila era de 35 mil 700 millones de pesos; un sexenio y dos reestructuras después creció, y se coloca 2 mil 300 millones por encima.

Ismael Ramos Flores, fue quien justificó el alza con intereses elevados y el pago a proveedores y contratistas de gobierno; sin embargo, la contratación de créditos para pagar otros adeudos, así como el pago de intereses, que rebasan los 21 mil millones de pesos, dispararon el pasivo.

El exgobernador Rubén Moreira Valdez habría rechazado que fuese a dejar más deuda de la que le fue heredada por la administración de su antecesor y hermano; aceptó que el balance final revela que pese al millonario pago de intereses, la deuda quedó intacta.

En el último tramo de la administración estatal, el Congreso del Estado aprobó una tercera reestructura de la deuda bancaria, hasta por 37 mil millones de pesos para lograr mejores tasas de interés; de utilizarse, el monto en suma con la deuda de corto plazo, incrementará hasta los 40 mil millones de pesos por las comisiones.

La deuda ascendió a 36,329.7 millones de pesos en 2017, más 410.5 millones de sus municipios, lo que quedó en un total de 36,740.2 millones de pesos, según los datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Al respecto, Kristobal Meléndez Aguilar, alertó que la situación era complicada porque el estado tiene una de las tasas de interés más altas y esto afecta al servicio de la deuda.

Kristobal Meléndez, habría destacado que Coahuila “es de los estados más endeudados en los últimos años. En los semáforos del Sistema de Alertas (de la SHCP) ha salido bastante mal; afortunadamente, el Sistema es muy amplio y eso les ha permitido que esté en semáforo amarillo, lo que le da cierto oxígeno a la entidad”.

“Casi una sexta parte de los ingresos se destinan al pago del servicio de deuda y esto da poco espacio para inversión social e infraestructura”.

El exgobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme Solís, aseguró que una forma de enfrentar la deuda pública es tener más ingresos propios en el estado, algo que se logró en esta administración, al pasar de 3,800 millones de pesos por ingresos en 2017, a 9 mil millones y podría cerrar este año en 10 mil millones. 

Esto en referencia al pago que se ha hecho de la megadeuda, donde se han cubierto prácticamente sólo intereses y no se ha abonado al capital, por lo que el monto sigue siendo el mismo que cuando inició la administración estatal. 

El mandatario indicó que se tiene el recurso para el pago del servicio de la deuda pero también para obras y proyectos, entre los cuáles, mencionó el Sistema Vial Cuatro Caminos, que es financiado con recursos propios, 480 millones de pesos, así como el Cuartel de Acuña, 520 millones. 

“No dejé a deber ni un cinco, entonces, hice lo que tenía que hacer, lo que me tocó, yo creo que el siguiente gobernador va a tener mejores ingresos, va a tener mejores tasas y va a tener mejores ahorros, entonces ya se puede pensar en reducir el capital”, expresó. 

Riquelme Solís dijo que desde que entró ha buscado mejorar la negociación de la deuda, lo que se hizo en los primeros meses de su gestión. 

Mientras que, no todo será mieles sobre hojuelas para el gobernador Manolo Jiménez, pues tendrá que poner esfuerzo en generar recursos tras el objetivo de reducir los índices de deuda, los cuales en el último año representan más del 90% de los ingresos que les entrega la federación a través de las participaciones y que son de los más altos a nivel estatal.

Coahuila la tiene complicada. El estado de la deuda respecto a su economía es de los más endeudados del país, y eso lo trae desde varios años. Ha ido disminuyendo, mejorando su perspectiva, pero hay que recordar que el gasto de deuda sí es importante. Respecto a sus ingresos totales anda por 13%; de esto una octava parte de sus ingresos se va solo para el pago de servicio de deuda, eso es bastante fuerte”, explicó Kristobal Meléndez, especialista en deuda subsoberana.

Cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) refieren que al cierre de 2017, cuando tomó posesión Miguel Ángel Riquelme Solís, el saldo de la deuda pública del estado sumaba 36,270 millones de pesos (mdp), lo que frente al cierre del año pasado representa un incremento de 8.7%, es decir 3,172 mdp.

“La deuda de Coahuila ha ido mejorando, pero sanar la deuda va a tardar muchos años”, agregó Meléndez.

Además, Riquelme Solís, tendrá que liquidar un monto de 3,165 mdp, antes del 21 de agosto, por la solicitud de 15 créditos a corto plazo, cuyo destino fue cubrir insuficiencias de liquidez de carácter temporal, de acuerdo con información emitida por la entidad federativa.

Frente a su economía, Coahuila es la quinta entidad con la proporción de deuda más alta, después de Quintana Roo, Chihuahua, Chiapas, y Nuevo León. El promedio nacional es de 2.6%, y el nivel más bajo los tiene Campeche con 0.6%, después de Tlaxcala, Querétaro, Puebla y San Luis Potosí, precisan datos del Centro de Estudios de las Finanzas Pública (CEFP).

Estos porcentajes subieron a nivel general por la disminución del PIB ante la pandemia de covid-19 y al importante incremento de la deuda al cuarto trimestre de 2021.

Si tuviera que pagarse la deuda pública de Coahuila en este momento, cada uno de los pobladores tendría que desembolsar 11,973 pesos, el cuarto monto más alto, después de Quintana Roo, Chihuahua y Nuevo León.

Miguel Riquelme firma otra reestructuración de la MegaDeuda

La mayoría priista del Congreso de Coahuila autorizó la tarde de este martes al Gobierno de Coahuila reestructurar con los bancos hasta 36 mil 269 millones de pesos de deuda pública estatal por un plazo de hasta 25 años, lo cual extendería los adeudos hasta 2048.

Al autorizar modificaciones al Decreto 404 que autoriza la reestructuración de la mega deuda, los Diputados también autorizaron al Gobierno de Miguel Ángel Riquelme a disponer del 100 por ciento de las participaciones federales, actuales y futuras, para destinarlo al pago de la deuda.

El Congreso de Coahuila había ya autorizado el 21 de diciembre de 2022 la reestructuración de la deuda, sin embargo, aquel decreto 404 contenía fallas en su redacción, pues no especificaba el monto a reestructurar ni las participaciones federales que se podían destinar al pago de los créditos bancarios.

De acuerdo con Legisladores de oposición, el Gobierno de Coahuila inició el proceso de reestructura con algunos bancos, quienes hicieron notar las fallas en el decreto original de diciembre, por lo cual el Gobierno estatal envió una nueva iniciativa con las precisiones requeridas por los bancos.

“El presente Decreto tiene por objeto autorizar al Estado de Coahuila de Zaragoza para que a través de la Secretaría de Finanzas reestructure y/o refinancie la totalidad de la deuda pública directa del Estado hasta por la cantidad de 36 mil 269 millones 382 mil 225 pesos”, dice el decreto aprobado este martes.

La autorización permite al Gobierno de Coahuila constituir uno o varios fideicomisos, así como modificar los fideicomisos existentes destinados al pago de los créditos que se reestructuren.

El dictamen permite al Gobierno comprometer la totalidad de las participaciones federales para el pago a los bancos, que tan solo en los próximos dos años se estima que sumen 36 mil 141 millones de pesos.

“Se autoriza al Estado para afectar, aportar, destinar, mantener y/o transmitir en forma irrevocable hasta el 100% (cien por ciento) de las participaciones presentes y futuras que en ingresos federales le corresponden al Estado del Fondo General de Participaciones al que se refiere la Ley de Coordinación Fiscal”, dice el texto aprobado.

En 2018, el Gobierno de Coahuila reestructuró 36 mil 559 millones de pesos en cinco créditos; dos por 30 años, dos por 25 años y uno por 20 años, es decir, el vencimiento de la deuda era al 2048, misma fecha que podrían tener todos los créditos reestructurados.

“(Los créditos) en ningún caso podrán exceder de 25 (veinticinco) años contados a partir de la celebración de los contratos, la fecha en que el Estado ejerza la primer disposición de los recursos otorgados”.

Durante la sesión plenaria celebrada este martes, los diputados priistas no participaron en la discusión ni subieron a tribuna a emitir pronunciamiento alguno.

Rodolfo Walss, ex diputado panista, quien se sumó a la bancada de Morena, resaltó que en 2011 la deuda que heredó Humberto Moreira era de casi 36 mil millones, y ahora, 12 años después, se pretenden reestructurar 36 mil 269 millones de pesos.

“En este gobierno ya se hizo una reestructura hace cinco años. La deuda total era 36 mil 559 millones, hoy la deuda es 36 mil 269 millones, en cinco años hemos pagado, según documentos oficiales, 18 mil millones y debemos prácticamente lo mismo”, reclamó.

“La deuda de Coahuila es un fraude en su origen y es un fraude hoy en día. Por eso no les conviene que se acabe, por eso la van a aventar otros 25 años más”.

El dictamen fue aprobado con el voto de los 16 diputados priistas, donde votó a favor el Diputado Álvaro Moreira, hermano del ex Gobernador Humberto Moreira, bajo cuya administración se contrataron los créditos por más de 35 mil millones, la mayoría de ellos con documentos falsificados.

Las reestructuraciones de la MegaDeuda 

A fin de dar a conocer los beneficios de la reciente reestructuración de la deuda del estado de Coahuila, entre los que se encuentra el ahorro de seis mil millones de pesos, el Secretario de Fiscalización y Rendición de Cuentas, Jorge Verástegui Saucedo impartió una plática sobre el tema en la Pirámide del Sol de la Plaza de las Culturas, a la que asistieron el Presidente Municipal, Fernando Purón Johnston, Regidores del Cabildo, integrantes del Consejo de Desarrollo Económico Municipal y representantes federales.

Durante su mensaje de bienvenida, el Alcalde destacó las acciones que nuestro municipio había realizado en la reestructuración de su propia deuda contraída con BANOBRAS, que permitieron un período de gracia de doce meses de duración en los cuales se pagaron únicamente intereses, procediendo al pago corriente del empréstito a partir del año 2015; lo cual favoreció la buena calificación crediticia de Fitch Raitings a nuestra ciudad.

El Secretario de Fiscalización y Rendición de Cuentas había comenzado su exposición mencionando que, a efecto de mejorar las finanzas estatales se tomaron dos medidas: Incrementar los ingresos estatales para evitar depender de las participaciones federales y limitar el gasto operativo, al reducir el gasto corriente y dar de baja a tres mil empleados del gobierno estatal, absorbiendo sus funciones diversas dependencias.

“Posteriormente se convocó a todas las instituciones bancarias del país, y con mucha transparencia, el 16 de julio de 2015 se efectuó la reestructuración de la deuda, que permitió disminuir a un promedio de 23 años el período de pago de nuestros compromisos; con una simplificación administrativa al reducir de 13 a 7 los bancos acreedores y de 28 a 9 los créditos”, explicó el funcionario estatal.

Verástegui Saucedo dijo que ello permitió la mejor evaluación de nuestro estado por empresas tan importantes como Fitch Raitings, el Instituto Mexicano de la Competitividad y Transparencia Mexicana, además de un ahorro de tres mil cien millones de pesos en servicios de deuda durante lo que resta del sexenio del Gobernador Rubén Moreira Valdez, monto que se elevará a seis mil millones de pesos hasta el final de la deuda.

En 2017 y con el voto en contra de los Diputados del PAN y de UDC, la bancada del PRI y el Gobierno del Estado concretaron un madruguete legislativo para reestructurar de nueva cuenta la megadeuda de Coahuila, que autoriza se pueda extender hasta por 30 años el periodo de pago y elevar la deuda en más de 37 mil millones de pesos.

Por mayoría de votos, se aprobó al Ejecutivo del Estado, refinanciar y/o reestructurar la Deuda Pública, por lo que Coordinador de los Diputados del PAN, Jesús de León señaló que se trata de un “albazo legislativo” por haber realizado en menos de 12 horas todo el procedimiento y pasar por encima de la Ley Orgánica para aprobar más endeudamiento a espaldas de la ciudadanía y valiéndose de que el país está concentrado en una desgracia nacional.

El decreto aprobado, establece una reestructura por 37 mil millones de pesos, no obstante del 2012 a la fecha se han pagado más de 24 mil millones de pesos al servicio de la deuda, sin contar las ADEFAS, y hoy realizan una reestructura sobre el mismo monto del 2012, que fue de 37 mil millones de pesos.

Otras irregularidades es que violan el artículo 23 de la Ley de Disciplina Financiera, que obliga a las legislaturas a realizar previamente a cualquier restructura, un análisis de la capacidad de pago del ente público que se endeudará, lo cual no se hizo.

Mientras que en el Artículo 4 del Decreto, se autoriza el refinanciamiento total de 36 mil 300 millones de pesos, pero les permite renegociar hasta por 700 millones de pesos más, es decir renegociar hasta por 37 mil millones de pesos.

El Diputado enfatizó que esta acción, le da un cheque en blanco al Gobernador y al Secretario de Finanzas para que busque una renegociación por la cantidad que sea necesaria, asimismo se autoriza el incremento de plazos hasta por 30 años e incrementar las tasas existentes.

Por otra parte, hay una inconsistencia en el Artículo 10 del Decreto, ya que se dispone que el Gobierno del Estado podrá otorgar garantías de pago por un límite de 18,174 millones de pesos, pero en el siguiente párrafo se establece que dicha cantidad pueda incrementar en el monto que se requiera.

Jesús de León señaló otras inconsistencias y recordó que Secretaria de Haciendo señaló que Coahuila es el peor estado en el manejo de sus finanzas, mientras que el sistema de alertas mantienen al estado en semáforos rojos.

Por su parte la Diputada Lariza Montiel, manifestó que en Coahuila no se puede hablar de ser “el orgullo del norte” cuando el estado es señalado por la deuda pública que se está refinanciando y que existe la posibilidad que se incrementen los adeudos que ya se tienen.

“Antes de pasar a una reestructuración, es inminente que el gobierno del estado aclare el destino de la deuda” exhortó.

Cuestionó que hay detrás de estas autorizaciones que se están buscando aprobar con el dictamen y advirtió que seguramente habrá “más sorpresas” en relación a otro movimientos financieros que han sido desastrosos para la vida de los Coahuilenses.

Ante la insolvencia económica de las arcas estatales, la Secretaría de Finanzas de Coahuila abrió una convocatoria en 2018 a instituciones financieras para reestructurar por tercera ocasión la mega deuda heredada por las administraciones de los hermanos Moreira Valdez, cuyo saldo a marzo de 2018 es de 36 mil 6 millones 121 pesos.

En 2011, la contratación irregular de esta deuda bancaria a largo plazo fue de 33 mil millones de pesos; sin embargo, su primera reestructura para legalizar la adquisición de pasivos, aprobada en ese mismo año, incrementó la deuda a 36 mil millones de pesos, cifra que a doce años registra variaciones a la alza.

De acuerdo al Gobierno de Coahuila, los robos de obra pública, programas sociales y seguridad son los que requieren mayor liquidez.

La tercera reestructura fue promovida en septiembre del 2017 por el ahora exgobernador Rubén Moreira Valdez, tres meses antes de concluir su mandato. Mientras que el exgobernador, Miguel Riquelme Solís, pidió un préstamo a corto plazo por mil millones de pesos en los primeros 15 días de su administración por falta de flujo financiero.

Los intereses bancarios, que a marzo del 2018 son de 867 millones 702 mil 761 pesos, así como otros instrumentos financieros siguen siendo el padecimiento mayor de las finanzas coahuilenses, por lo que la propuesta que mejore a la baja la tasa de interés, será la contratada.

El Gobierno de Coahuila ofreció conservar el 94.23 por ciento del Fondo General de Participaciones como garantía de pago y busca liberar el 25 por ciento del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios.

Coahuila ocupa el segundo lugar a nivel nacional en deuda pública per capita; recientemente la calificadora crediticia Fitch and Rattings ratificó en BBB+ las finanzas estatales con perspectiva débil estable, ya que el nivel de deuda bancaria es 1.56 veces los ingresos disponibles generados en diciembre del 2017.

“La capacidad limitada para realizar inversión con recursos propios, el nivel de pasivo circulante elevado y los recursos disponibles bajos, así como las contingencias en materia de pensiones y jubilaciones en el mediano plazo, son también factores que limitan la calificación”.

Mientras que en 2022 el gobierno va por otra reestructuración de la deuda en Coahuila. El gobierno del estado presentó una iniciativa de Decreto por el que se autoriza el refinanciamiento y/o reestructuración de la deuda pública estatal, misma que ya está en revisión en el Congreso local.

Se solicita la autorización para el refinanciamiento por un monto de hasta 36 mil 309 millones 183 mil 902.27 pesos o el monto total de los saldos pendientes de cubrir al momento de suscribir los contratos respectivos de los financiamientos objeto de refinanciamiento y/o reestructura.

Indica que lo anterior, manteniendo un manejo prudente de la deuda pública directa y fortaleciendo la hacienda pública sin comprometer la viabilidad financiera ni la calificación crediticia del Estado.

Adicionalmente, se somete a consideración del Congreso del Estado una serie de autorizaciones en relación con el diseño, instrumentación y contratación de los refinanciamientos y/o reestructuras planteadas, con la finalidad de que el Ejecutivo, a través de la Secretaría de Finanzas, pueda realizarlas bajo las mejores condiciones de mercado.

El plazo que se propuso sería hasta por 30 años contados a partir de la fecha en que el Estado ejerza la primera disposición de los recursos otorgados o la institución de que realice el desembolso o aplicación de los mismos, o bien, a partir de la fecha en que surtan efectos las operaciones de refinanciamiento y/o reestructura, según resulte aplicable.

Adicionalmente, con la finalidad de mitigar los riesgos de la tasa de interés, se solicitó autorización para la contratación de instrumentos derivados relacionados con el o los financiamientos y/o reestructuras cuya autorización se solicita, así como que los mismos tengan como fuente de pago la misma que el contrato de crédito al que estén vinculados o en su caso, alguna fuente de pago nueva.

El documento señala que el refinanciamiento de la deuda representa una oportunidad para continuar con su optimización, mejorando la eficiencia en el uso de recursos públicos, lo que se reflejaría en diversos beneficios para el gobierno estatal, de entre los cuales se pueden destacar de manera enunciativa, una mejora en las tasas de interés, perfil de pagos alineados con las necesidades del estado, mejora de plazo, y cualquier otro que resulte conveniente y necesaria para beneficio del estado.

Mientras que se pidió autorización para que la Secretaría de Finanzas constituya uno o varios fideicomisos y/o en donde sea jurídicamente posible, reestructurar, modificar los términos, reexprese y llevar a cabo los demás actos jurídicos que sean necesarios y/o convenientes sobre fideicomisos existentes, que tendrán entre sus fines, conforme a lo que en cada contrato se establezca, servir como mecanismo de pago de las obligaciones de pago que deriven de los financiamientos que constituyan el monto original con sustento en la autorización o cualquier otra que resulte adicional o complementaria.

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