Más grilla que política (segunda parte)

Coahuila, tierra bendita precedida de historia y nobleza, dotada de tanto potencial natural, teniendo gente buena y trabajadora, con empresarios de calidad, sigue atrapada en gobiernos que la han usado, esquilmado y desprestigiado.

En 6 días se inaugura un gobierno estatal y aun surgiendo del mismo partido corrupto, y con enlaces indeseables con la familia que se ha adueñado de la entidad, por 18 años, aun con ello, la gente tiene esperanza de que Manolo Jiménez Salinas, el gobernador electo, al llegar al poder se deslinde paulatinamente de la criminalidad, la infamia, la corrupción, la impunidad y la soberbia con que se ha gobernado (que nos libre de los Moreira).

Difícil es enfrentar a caciques que siguen enquistados en la política nacional, que con el dinero sucio y robado compraron medios y que están vinculados a criminales, que venden sus artes traidoras para congraciar a la curia política federal, pero… la voluntad política “puede mover montañas”.

La oposición

El PRI Coahuila es mapache electoral consagrado, así gana elecciones, y si no, arrebata. Su supremacía electoral tiene que ver, también, con que la oposición se divide y no tiene organización. Veamos:

MORENA que es la exigua oposición al PRI (que en Coahuila sigue gobernando luego de casi 100 años), está fracturada y sin rumbo, intervenida del moreirato; se llenó de mercaderes y de turistas políticos. Millonarios y lavadores hoy llegan a comprar candidaturas pasando por encima de los herederos de la izquierda coahuilteca. No tiene idea alguna la desorganización de MORENA en Coahuila, hecha cúpula, de cómo organizar una elección, de cómo ganar una contienda, siquiera de tener un padrón confiable o una lista de representantes de casilla (que exista, se capacite y que no se venda). 

Los Guadiana siguen ejerciendo el control, el dirigente estatal se comporta como cuando laboraba en la zona de tolerancia (lean su currículum), todo reportan al PRI-Gobierno; luego, Ricardo Mejía sigue en su afán desde el “aliado PT”, y compite, al alimón, con el PRI y con MORENA.

Por sabido, el PAN y el PRD son amigos del PRI en Coahuila, vía sus dirigentes (Memo Anaya y secuaces), lo son desde hace 18 años.

La UDC, partido local, se ha reducido al extremo de la inanición electoral; en la elección del 2024 podrá desaparecer, aun con la oculta filiación Moreira de Lenin Pérez. Erráticos y sin memoria ni dignidad, suspiran por una alianza con MORENA, marca que los ha usado y tirado.

Riquelme con Xóchitl

Ya no importa ser fantoche, tapadera de ladones, aliado de criminales y corrupto, si ganaste una elección (sea como sea), si compras calificaciones y encuestas, eso basta para continuar tu carrera política desde el PRI.

Xóchitl indaga cómo llegó a la candidatura presidencial, se defiende de ser el globo que AMLO infló y que pierde el aire artificial; ella, una panista real, aun odiando al PRI ¿puede deshacerse de ese aliado “necesario”? En un evento reciente tuvo un lapsus, dijo: “yo nunca incluiría en mi gabinete a Alito Moreno“, (el subconsciente es el verdadero consciente, escribió un prestigiado sociólogo y psiquiatra).   

Marko Cortés y Xóchitl son imberbes junto a criminales malvados como Alito, Gordo Moreira y Viggiano, la Chamaquean a diario; el PRI ya filtró que ellos agandallarán las candidaturas legislativas del FAM y como serán senadores pluris los 3 pillos, intentarán seguir comerciando con el nuevo Congreso federal 2024.

Un peón de Moreira es Riquelme, su gerente de negocios en Coahuila que deja el puesto el 30 de noviembre y entonces, ya lo imponen en la campaña de Xóchitl, campaña que es saboteada por la dirigencia esta de bandidos en el PRI, esa que pacta en los oscuro con el presidente: “Él sabe ganar elecciones”, vendieron a Gálvez Ruiz.

Pactos y gobernabilidad

Dicen que Manolo pretende honrar los pactos al interior del PRI y con sus aliados. Y esto es bueno.

Jericó el disciplinado sí será candidato a senador, luego, Riquelme impone a Verónica para reelegirse; y al secretario de gobierno y al líder del Congreso y más. Enrique Martínez, exgobernador, quiere a su hijo y homónimo de candidato a diputado y hasta sortea a Maria Barbara Cepeda para otra candidatura federal. Rogelio Montemayor, ex gobernador, deja a su sobrino Chuma para la federal de la Carbonífera y a Bres por la Norte. Humberto Moreira, exgobernador, quiere la rectoría de la UADEC y alcaldías de Ramos y Arteaga.

¿Y el Gordo Fachas, Rubén Moreira?, ese es el gandalla mayor; él todo lo dirige en candidaturas y posiciones, controlar la Tesorería estatal “le da mucha paz interior”.

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