Luego de elecciones presidenciales se convulsiona el país. Guatemala

El presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, se dirigió por primera vez a la nación para referirse a las protestas que reclaman desde hace más de una semana la renuncia de la fiscal general, y rechazó los hechos de violencia y vandalismo. Giammattei no hizo ninguna mención respecto a las demandas ciudadanas para destituir a la fiscal, Consuelo Porras.

Los inconformes señalan a Porras de intentar evitar que el presidente electo, Bernardo Arévalo, tome posesión en enero mediante distintas maniobras jurídicas. La alta funcionaria judicial ha hecho caso omiso a las reclamaciones y pidió al gobierno que actúe contra las manifestaciones.

El mensaje presidencial, que fue pregrabado, se emitió al mismo tiempo que ocurrían los primeros disturbios en la zona capitalina.

En un mensaje de poco más de 11 minutos, Giammattei se refirió a las pérdidas económicas generadas por las movilizaciones y responsabilizó de las acciones y pérdidas a quienes han llamado a manifestar y obstruir carreteras. Bloquear las vías, dijo, no son hechos “pacíficos”.

“No se le puede dar golpe de Estado a alguien que no está gobernando, ustedes son los responsables de lo que estamos viviendo, a ustedes se les fueron de las manos el control de los manifestantes y bloqueos que han convocado”, dijo Giammattei, que Llamó a Arévalo a dialogar sobre la situación.

Con bloqueos de carreteras y un paro nacional impulsado por indígenas y campesinos, los guatemaltecos siguen demandando en las calles la dimisión de Porras y de un juez, a los que señalan de socavar la democracia en la nación centroamericana.

         

Durante el día los bloqueos mantuvieron casi todo el territorio nacional paralizado y varias zonas de la capital guatemalteca permanecían bloqueadas. Varios comercios anunciaron sus cierres y el aeropuerto internacional anunció que no había combustible para reabastecer vuelos comerciales.

Las manifestaciones transcurrieron en calma durante siete días, pero cambiaron de tono el lunes, horas después de que la fiscal general dijo en un video que había saqueos, algo que no se había reportado. Varios manifestantes denunciaron que hay personas infiltradas en las protestas y que son los que provocan disturbios.

El presidente electo, por su parte, responsabiliza a Porras de estar tras un presunto golpe de Estado en el país.

En respuesta a las declaraciones del presidente, Arévalo dijo que fue Giammattei quien nombró a la fiscal y debe asumir la responsabilidad por sus acciones.

“Es su responsabilidad como presidente en funciones pronunciarse en contra del rompimiento del orden constitucional que ella (Porras), en contubernio con jueces y fiscales corruptos, han venido provocando. La salida de esta crisis es que se siente y escuche a la población que está siendo muy clara con sus solicitudes”, dijo Arévalo en sus redes sociales.

Las organizaciones indígenas que convocaron a las protestas rechazaron “los actos violentos de infiltrados” en las protestas en la capital. Se solidarizaron con tres agentes de policía que sufrieron heridas menores y llamaron a identificar a los responsables de disturbios y procesarlos.

En un mensaje divulgado por la mañana, Porras calificó de “ilegales” las movilizaciones en su contra y pidió acciones del ejecutivo para despejar las vías bloqueadas y permitir la libre circulación de las personas.

La Conferencia Episcopal de Guatemala pidió al presidente que exija la renuncia a la fiscal general ya sus colaboradores atendiendo el clamor popular y “en defensa del bien común”, dijo en un comunicado de prensa.

“Apelamos a la conciencia del presidente de la República, de la fiscal general y de los integrantes de la Corte de Constitucionalidad y Corte Suprema de Justicia para que, ante ese Dios que la Constitución invoca en su preámbulo, dejen los intereses sectoriales o personales y tomen las decisiones y acciones que conduzcan al país a la normalidad política y social”, se pronunció la Conferencia.

La arremetida que mantiene la fiscalía que dirige Porras incrementó el hartazgo de los guatemaltecos cuando el mes pasado allanó sedes del Tribunal Supremo Electoral (TSE), sus empleados registraron voto por voto y secuestraron las actas electorales que registraron que Arévalo pasó una segunda vuelta.

La fiscalía investigó primero la denuncia que el mismo Arévalo presentó sobre el uso de firmas falsas para inscribir el partido político Movimiento Semilla con el que ganó la presidencia. Los fiscales Rafael Curruchiche, Cinthia Monterroso y Leonor Morales, a cargo del proceso, investigaron y entonces se solicitaron al juez Fredy Orellana una orden para suspender la personalidad jurídica de Semilla con el fin de que no participara en las elecciones.

Según la Ley Electoral y de Partidos Políticos, de rango constitucional, el TSE es la única facultad para suspender o cancelar partidos dentro de un proceso electoral. Al no lograrlo, la fiscalía la emprendió contra el personal del TSE, sin obtener respuesta. Entonces la fiscalía avanzó y emprendió contra los magistrados del TSE a quienes les ha presentado por lo menos tres acciones distintas de retiro de inmunidad.

Al no poder frenar la participación de Arévalo, Curruchiche dijo que recibió de un ciudadano una denuncia de fraude electoral por lo que allanó las sedes electorales. Tras el secuestro de la documentación el TSE dijo que desde ese momento se deslindaba de la credibilidad y del uso de las actas y no daba certeza de ellas.

Ante la campaña de la fiscalía que generó el rechazo nacional e internacional, indígenas y campesinos llamaron a un paro indefinido que inició hace más de una semana con 14 puntos bloqueados. El lunes había más de 80 vías bloqueadas en todo el país, aseguraron.

Porras, Curruchiche y Monterroso fueron sancionados por el gobierno estadounidense, que les retiró la visa de entrada al país y les acusó de obstruir la lucha anticorrupción y socavar la democracia en Guatemala. Orellana, que también está sancionado, ha sido señalado de emisión de resoluciones judiciales con multas políticas.

McDonals cerrará temporalmente sus restaurantes

La cadena de comida rápida McDonald’s anunció este lunes el cierre temporal de sus restaurantes en Guatemala, en medio de las protestas y los bloqueos de carreteras organizados por grupos inconformes con los allanamientos del Ministerio Público a instalaciones del Tribunal Supremo Electoral (TSE).

La compañía publicó en sus redes sociales un breve mensaje en el que informa del cierre de sus sucursales. La publicación no da detalles como la duración de la medida.

Por el momento no darán entrevistas y que toda la información sobre esta decisión la emitirán a través de su página web y redes sociales.

El cierre de los restaurantes de McDonald’s ocurre luego de al menos dos semanas de protestas y bloqueos en el país.

Volaris suspende vuelos a Guatemala

La aerolínea Volaris suspendió este martes 10 de octubre de manera temporal sus vuelos hacia y desde Guatemala por seguridad operacional y problemas de abastecimiento de combustible.

En su cuenta de X, Enrique Beltranena, CEO de Volaris comentó: “Me disculpo con nuestros clientes ya que Volaris con enorme tristeza, se ve en la penosa situación de suspender operaciones desde/hacia Guatemala.

“La seguridad operacional y capacidad de abastecimiento de combustible son claves para dar servicio a nuestros clientes. Todos los clientes que no puedan volar mañana (este martes), serán protegidos en vuelos en los siguientes días sin costo alguno, según su preferencia”.

OEA envía delegación solicitada por presidente 

El presidente Alejandro Giammattei se reunió ayer con los representantes de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuya presencia fue solicitada para que colaboren en eventuales acciones de mediación y en el diálogo nacional que privilegia el Gobierno de Guatemala ante la coyuntura que vive el país.

En la reunión, las autoridades reiteraron al embajador de la OEA, Diego Paz Bustamante, embajador de la OEA en Guatemala, la preocupación del presidente Giammattei y del Gobierno en general por los actos vandálicos y los hechos al margen de la ley incentivados por algunos actores políticos bajo el pretexto de las manifestaciones.

En la cita, en la que participaron los integrantes de la comisión presidencial de transición, el presidente Giammattei reiteró también el compromiso del Gobierno por privilegiar el diálogo nacional y fomentar acciones por la unidad de los guatemaltecos.

Cámara de Comercio de Guatemala lamenta que las protestas paralicen la economía

La Cámara de Comercio de Guatemala ha lamentado que las protestas sociales que enfrenta el país suponen casi la total paralización de la actividad cotidiana y productiva en Guatemala, lo que tiene un impacto directo en toda la población y la economía familiar, con efectos perjudiciales para las empresas y los comercios por el desabastecimiento.

Por este motivo, a través de un comunicado, la Cámara ha solicitado que cesen los bloqueos de calles, carreteras y vías de acceso al tratarse de acciones “ilegales” que violan los derechos constitucionales. “Las autoridades responsables deben actuar y no permitir estos abusos que se cometen bajo el argumento del derecho a manifestación”, han argumentado.

Dichas acciones de bloquear carreteras irían en contra de la garantía de libre circulación de personas y mercancías. Guatemala suma ya nueve días de protestas que han tenido como consecuencia que las materias primas, los bienes alimenticios o los productos para exportar se encuentren sin posibilidad de entrar o salir al territorio, ante el bloqueo de aeropuertos, puertos y carreteras.

https://twitter.com/CamComercioGT/status/1711793349554753649

Para normalizar la actividad portuaria, por ejemplo, la Cámara calcula que se requerirán al menos cuatro semanas en la mayor temporada de tráfico portuario del año, lo cual sin duda está causando graves problemas. Además, los manifestantes han llegado a exigir el cierre de comercios “bajo amenaza”, lo cual atenta contra los derechos de libertad de comercio, industria, trabajo y propiedad privada.

Los bloqueos en las carreteras están protagonizadas fundamentalmente por sectores indígenas, civiles y estudiantes, que exigen la dimisión de la fiscal general de Guatemala, Consuelo Porras, así como la del jefe de la Fiscalía Especial contra la Impunidad (Feci), Rafael Curruchiche, y el juez Fredy Orellana.

Las protestas estallaron después de que el Ministerio Público realizase nuevos registros en la sede del Tribunal Supremo Electoral (TSE) en los que incautaron las actas de las elecciones presidenciales, ganadas por Bernardo Arévalo. Según el presidente electo de Guatemala, la Fiscalía estaría llevando a cabo una persecución para evitar que asuma el cargo el próximo enero de 2024.

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