La Narro, 100 años de formar agrónomos. Parte 1

Nació el 4 de febrero de 1840 en el rancho “Los Narro”. Sus padres: Antonio Narro García y María del Carmen Rodríguez. Quedó huérfano muy pronto, al año de vida. Por eso, sus tres hermanos se encargaron de su crianza. Entre ellos Trinidad, quien se casó con el acaudalado Enrique Mass.

Antonio cursó la primaria en Saltillo. Luego, con el apoyo de Trinidad y Enrique viajó a Europa y a Estados Unidos para estudiar agricultura y teneduría de libros, (contabilidad de un negocio).

Pero el enriquecimiento que tuvo en conocimiento no se interpuso ante el llamado de sus tierras mexicanas. A su regreso trabajó en haciendas de la Comarca Lagunera, se dedicó al cultivo de algodón y recorrió Zacatecas para la expropiación de minas.

Su trabajo y experiencia le permitieron crear una fortuna, que ante notario, rebasaba los 70 mil pesos de la época.

Para dimensionar el monto, Darío Saucedo, miembro de la Asociación de Cronistas e Historiadores de Coahuila, explica que con 50 pesos de aquella época se podía comprar una tonelada y media de maíz. Hoy, para adquirir esa misma cantidad del grano serían necesarios 14 mil pesos aproximadamente.

Si hacemos la conversión, la cifra es exorbitante, hablaríamos de más de 19 millones de pesos.

Antes, hay que saber que los primeros intentos por enseñar agricultura en México se remontan a los años 30 del siglo XIX. Y aunque ya había por lo menos tres escuelas en el país impartiendo clases, fue hasta 1882 cuando se expidió un decreto nacional para crear la carrera de Ingeniero Agrónomo. El plan de estudios se cubría en siete años.

La idea de que más personas contaran con las posibilidades de aprender sobre la agricultura, se apoderó de Antonio Narro. Cuando finalmente volvió a Saltillo, compró en 20 mil pesos la Hacienda de Buenavista, que entonces le pertenecía a su cuñado Enrique. Fue entonces cuando se dedicó por completo a la agricultura.

Antonio no tenía herederos, permaneció soltero. Casado solo con una idea: que México contara con los agricultores capacitados que necesitara y que tuvieran un trabajo digno.

Dos meses antes de morir, el 24 de septiembre de 1912, Antonio Narro Rodríguez había legado la parte sustancial de su fortuna personal, la Hacienda de Buenavista y 22 mil pesos, valor de seis propiedades urbanas en la ciudad de Saltillo “para la constitución de una escuela de agricultura de beneficencia, bajo el amparo y protección de la Ley, y cuyas bases formarán mis albaceas, como estatutos de dicha escuela, y también nombrarán su Consejo de Administración, solicitando la aprobación que sea necesaria del Gobierno”.

 

         


Por esas fechas, su hermana Trinidad Narro Rodríguez viuda de Maas, testó en igual sentido. Su fortuna, mucho más considerable que la de Don Antonio, debía ser aplicada a la creación y sostenimiento de una Escuela de Artes y Oficios en la ciudad de Saltillo, en beneficio de la clase menesterosa.

Ambos legados quedaron en manos de Francisco Narro Acuña, primo de los filantrópicos hermanos Narro. En su calidad de albacea de ambos patrimonios, realizó estudios y gestiones, y obtuvo acuerdos para destinar ambas fortunas en forma conjunta, a un solo gran proyecto que diera cabal cumplimiento a la voluntad de los dos mecenas.

 


Siendo Gobernador del Estado Gustavo Espinoza Mireles, alentó y dio todo género de facilidades a Francisco Narro para que diera forma legal al proyecto. Luego de protocolizada la fusión de ambos patrimonios, el 14 de marzo de 1919, se obtuvo la aprobación oficial de las “Bases para el funcionamiento de la Escuela de Agricultura de Coahuila con el nombre de Antonio Narro”. La escuela no pudo materializarse hasta tres años después.

A las dificultades propias de la empresa se sumaron los trastornos provocados por la lucha armada y política que en ese entonces sacudía al país. En junio de 1921, después del triunfo del movimiento de Agua Prieta, el General Luis Gutiérrez, Gobernador del Estado, aprobó por iniciativa de Francisco Narro, “la creación de una escuela de agricultura en la Hacienda Buenavista, bajo el reglamento dado por la Secretaría de Agricultura y Fomento para las Escuelas Granja”. Durante veinte meses trabajó la Junta Directiva en los preparativos para iniciar los trabajos en la escuela. El 4 de marzo de 1923 fue fundada la Escuela Regional de Agricultura Antonio Narro con el principal objetivo de preparar jóvenes en una disciplina profesional para las labores del campo.

 


Posteriormente, en 1938, la Junta Directiva, por falta de recursos, se declara incapaz de sostener económicamente a la institución, por lo que pasa a depender del gobierno estatal, siendo gobernador el Gral. Pedro V. Rodríguez Triana, y la denominación cambia a Escuela Superior de Agricultura y Ganadería del Estado de Coahuila por un corto periodo, ya que de 1951 a 1953, depende nominalmente del Instituto Tecnológico de Coahuila, como Escuela Superior de Agricultura Antonio Narro.

Con la creación de la Universidad de Coahuila, en 1957, se incorpora a ésta como una de las instituciones fundadoras, con un plan de estudios a nivel licenciatura de 10 semestres después de la preparatoria.

En 1975, por decreto del H. Congreso del Estado de Coahuila, se aprueba la iniciativa de transformación a Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, y se expide su primera Ley Orgánica. En 1980, se establece en Mieleras, Torreón, la Unidad Laguna.

En el año 2006, mediante decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación, entra en vigor la nueva Ley Orgánica de la UAAAN, con lo cual se reconoce el carácter nacional de la institución, al ser ahora un organismo público descentralizado de la administración pública federal, y se le dota de un marco jurídico-presupuestal que le garantiza que continúe desarrollándose como una de las mejores universidades del país, por su calidad, excelencia académica y prestigio nacional e internacional.

Escudo

Fue creado por el Prof. Reyes, maestro de dibujo del Ateneo Fuente, a inicios de la década de 1920’s, e ideado por el Prof. Bernardo Narro Rodríguez, primer Director de la Escuela. Es un símbolo dibujado con una llamativa combinación de líneas y expresivas figuras que con significado individual dan el sumario de la razón de ser de nuestra institución.

 

Significado 

El emblema manifiesta el águila ancestral de nuestra amada patria, que lleva en sus garras las espigas de trigo como símbolo de pan y vida. Abriga en su seno a la sabiduría -representada en el búho- como secuencia del hombre, rodeada de nubes que simbolizan la lluvia que hace germinar la semilla; y la luna -en cuarto creciente- que representa el alimento en su fuente original. La sabiduría se yergue sobre el arado y la tierra, elementos de trabajo en campo, reflejando así su orgullosa ascendencia natural. Mente y fuerza unidas en un sólo fin: el amor a la madre tierra, para la vida del hombre.

La leyenda de la banda ondulante ha cambiado junto con su historia. En sus inicios, como Escuela Regional de Agricultura Antonio Narro; en 1938, Escuela Superior de Agricultura y Ganadería del Estado de Coahuila; en 1951, Escuela Superior de Agricultura Antonio Narro; y a partir de 1975 a la fecha, Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro.

Dentro del marco, está la figura del arado de reja, hendido en la tierra, para expresar la rotura del surco. Sobre el mango derecho del arado se posa impasible y tranquilo un búho, símbolo de sabiduría, porque ve claro de noche, donde otros no miran. El cielo tiene nubes para indicar las influencias del ambiente.

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“Lo que otros no dicen”
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