Convivir con los abuelos, una experiencia de amor

Ese abrazo cálido, los dichos del abuelo, la deliciosa comida que solo la abuela sabía preparar, el olor de un hogar lleno de amor, las historias de tus padres cuando eran niños… Todas esas experiencias forman parte de lo que los abuelos comparten con sus nietos; son tesoros que el niño guardará en su corazón toda la vida, y con el paso del tiempo se convertirán en vivencias para compartir con sus propios hijos o nietos.

A veces los abuelos son compañeros de juegos, contadores de historias, transmisores de valores, modelos de envejecimiento, confidentes, cuidadores; el vínculo afectivo que se forma entre abuelos y nietos es único y especial. “El nacimiento de un nieto significa envejecer y rejuvenecer. Se encuentran energías, fantasías y deseos jóvenes porque llega una nueva vida.

Las historias que los abuelos cuentan brindan nuevas perspectivas a los niños, hacen su mundo más diverso, interesante y emocionante. Por medio de los relatos, los niños, se asoman a otro tiempo, otras formas de vida, costumbres, lenguajes y sucesos asombrosos. Los abuelos comparten generosamente su tiempo y narran los juegos de su infancia, sus aventuras, sus historias de amor, como era el lugar donde vivían, como se ha transformado la ciudad o el pueblo, en que trabajaban, cómo se divertían, qué comían, cómo se vestían.

Los abuelos al transmitir sus vivencias construyen en los niños una sensación de continuidad de la familia, identificación y reconocimiento de sí mismos en un espacio propio; es decir, aportan identidad, sentido de pertenencia a su núcleo familiar y comunitario, así como de su país y su cultura. Los abuelos con su ejemplo transmiten valores como el respeto por la vida y la sensibilidad social.

Algunas veces los abuelos tienen el reto de participar en el cuidado continuo de sus nietos y ello conlleva sumar en la educación de los niños desde un rol diferente. Los abuelos cuidan a sus nietos con amor y sabiduría, son pacientes, juegan y comparten su vida con afecto, están dispuestos a escuchar y guiar. La participación de los abuelos en el cuidado de los niños es cada vez más necesaria, pues las actividades laborales demandan más tiempo de ambos padres.

En este sentido es muy importante resaltar que la comunicación permanente entre abuelos y padres es fundamental para mantener congruencia en la crianza de los niños, la experiencia y sabiduría es un recurso muy valioso. El acompañamiento de los abuelos también puede ayudar a que los padres se sientan apoyados, externen sus inquietudes y despejen sus temores en la tarea de ser padres.

Compartir