Reprimir no es la solución

Cuando los políticos firman acuerdos no piensan en el pueblo y en las consecuencias. Así pasa con el asunto del agua en Chihuahua que se manda a Estados Unidos, enfrentando a la gente con el gobierno y costando vidas defenderla. Los agricultores están desinformados, requieren el agua para subsistir y acusan a la federación de traición al pueblo (los gobiernos y partidos llevan agua a su molino pero no a la gente) . “Cuando hay sequía puede retrasarse el envío del agua“, reza el Convenio. La solución no es sencilla y… ¡reprimir con la fuerza del Estado, no es el camino!

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